Soy escritor

Es difícil definirse a uno mismo en este mundo tan loco en el que vivimos. Y es que vivimos en una edad en la que hay tanta información que uno se pierde en un mar de posibilidades. Pero siempre hay alguna cosa que destaca por encima, y siempre ha estado ahí, pero no te atreves por cualquier prejuicio que tengas.

Yo siempre he sido aquel tipo de persona que parece que no sabe qué hacer en su vida. En primaria quería ser astrónomo, sin realmente saber lo que era trabajar de eso. Aún lo recuerdo con cariño, porque la verdad es que he hecho de todo menos observar las estrellas. Quien me conoce desde hace tiempo probablemente pensará que es otra de mis mierdas.

He sido aspirante a astrónomo, dibujante, astronauta, vendedor, diseñador gráfico, comercial, electricista, educador social, educador infantil, monje (se me ha pasado por la cabeza), psicólogo, investigador, etólogo, zoólogo, cuidador de orangutanes, cristalero, adiestrador de perros, educador canino, cuidador de perros, diseñador web, SEO, Copywriter… ¿y ahora escritor?

Puede parecer que esté desacreditándome a mí mismo, pero quiero ser totalmente honesto con el mundo. En la transparencia, yo veo una virtud. Digo todo esto porque quiero demostrar que he estado dando vueltas por la vida, pensando en qué podría hacer. Pero sólo he estado evitando algo que me ha perseguido siempre.

¿Como sé que soy escritor y no es otra moda pasajera?

No es que AHORA haya decidido ser escritor. He sido escritor toda mi vida. Literalmente, SOY un escritor.

Cuando decidimos una profesión para nuestra vida, nos basamos (o eso intentamos) en nuestros gustos. Nos encanta pensar que así seremos felices, pero como bien dice este hombre, no es así. La pasión se convierte en obligación:

Está bien soñar y pensar que nos lo pasaremos bien observando estrellas o diseñado logotipos, pero es durante la ACCIÓN del trabajo que descubrimos si realmente nos gusta o si es para nosotros (que ese es otro tema).

Pensemos, como dice mi colega Alberto Soler en el vídeo, que el trabajo es TRABAJO. Significa que, por mucho que te guste algo te verás forzado a hacerlo más de lo normal a cambio de una remuneración. Esto significa que hagas lo que hagas, lo vas a hacer a marchas forzadas.

Yo básicamente, llevo desde pequeño inventando cuentos y escribiendo todo lo que podía (me divertía haciéndolo) en mis propios documentos.

Jugueteaba con la idea de que algún día escribiría una novela, pero me acobardaba ante la idea de que no se me daba nada bien escribir. Pensé que porque mi escritura fuera una bazofia no iba a poder publicar nunca (pero, mira la calidad de algunos libros que son best seller hoy en día…)

Estuve escribiendo mini historias desde que tengo memoria. Nunca nadie realzó ninguna habilidad superhumana que tuviese escribiendo (que no la tenía) ni me animaron a seguir haciéndolo. Así que escribía por épocas, sin publicar nunca nada. Muriéndome de vergüenza cuando leía mis pequeños monstruos literarios.

escritor equivocado

Con el tiempo –y para qué negarlo, la adolescencia– pasé por una serie de cosas que me encerraron más en mi propio mundo y seguí escribiendo. Empecé a escribir no-ficción de mis aficiones… y descubrí que era –según mis amigos– un puto crack analizando videojuegos.

Hasta entonces, había pensado que era un escritor sin talento. Siempre me había gustado plasmar al papel pensamientos, es algo casi mágico cuando te paras a pensarlo.

Así que fundé una pequeña magazine sobre videojuegos independientes, donde yo era el redactor jefe… una larga historia. La cosa, es que me había dado cuenta de que la gente apreciaba mis habilidades de escritura, pero lo atribuía a que sabía mucho de juegos.

Básicamente he jugado a videojuegos desde que tengo memoria, y a día de hoy lo sigo haciendo. Obviamente, toda una vida dedicada a eso pensaba que me había dado el don de la palabra sobre el tema. Con el tiempo he visto que no era eso.

También escribí y auto-publiqué un mini-libro de 100 páginas sobre cómo superar la adicción a los videojuegos. No es nada de auto-ayuda. Es más una especie de guía práctica que no un libro en sí. Un artículo largo…

Lo he mantenido hasta ahora en secreto porque –como muchas de las cosas que escribo– me da vergüenza enseñar. Y si: estuve enganchado a los juegos, como escapatoria, tenía problemas graves que no sabía afrontar.

Luego, cuando estaba al final de mi carrera en psicología –descubriendo el mundo de la etología– empecé a hablar sobre animales.

De hecho animal.cat (ahora animals.academy) ha sido, creo, el sexto o séptimo blog que he empezado. No es broma. He empezado blogs obre ecología, sobre primates, sobre psicología, sobre mi vida personal y sobre ficción.

Los blogs que he creado este año ya son el siguiente nivel. Hasta ahora había hecho todo en plataformas gratuitas, pero decidí pagarme mi propio hosting y hacer cosas más serias. Y no me arrepiento.

Escribo a diario bastante, y ahora estoy intentando ganarme la vida con ello. Pero va para largo, como muchas cosas. Eso sí, tengo la certeza de que no voy a parar, porque me gusta mucho escribir.

Independientemente de si gano más o menos dinero, es una cosa con la que disfruto. Y ya he visto que si me pagan me lo tomo de otra forma, pero que me lo paso bien igual, creando textos que pueden ser útiles para el mundo.

Otra cosa sería si tuviera un jefe capullo que quiere plazos para ayer, o ganar muy poco pero esto dependerá de cuanto me valore yo mismo como escritor y de con quién escoja trabajar. Tal vez sólo tenga que trabajar para mí mismo en un futuro, y eso es lo que busco.

muchos libros

Ya no cuidaré de más perros

He decidido que, por las condiciones en las que estamos viviendo, nos vale la pena ahorrar para un día tener nuestra propia casa donde ahí ya poder cuidar perros a nuestro aire.

Por eso, de momento no voy a cuidar de más perros. Si no hay nadie dispuesto a pagar por un experto que tenga en su propia casa a un perro con problemas, yo no lo tendré en mi casa. El mercado ha decidido.

El cuidado de perros está mal valorado. No es un negocio, es esclavismo. Y si alguna vez vuelvo a tener este servicio no invadirán mi hogar, romperán mis cosas ni se mearán en mi sofá por 20€ al día (jodiéndote los fines de semana) en vez de 10€ la hora como una guardería de niños, eso os lo aseguro.

O les preparo unas habitaciones o perreras para los perros, que luego podrán salir a jugar, claro… esto no es una prisión, pero no romperán nada importante. Ya se verá, si algún día tengo una casa donde pueda hacerlo. Y si me vale la pena.

Los perros son apasionantes en muchos sentidos, y lo que más me mueve a escribir es la divulgación. Ya lo he dicho pero en Quora he sido escritor destacado 2 años seguidos desde que empecé a escribir allí sobre perros. Está visto que si te esfuerzas, acabas destacando.

Me sigue pareciendo interesante escribir sobre animales, claro está. No descarto en un futuro asomar mi cabeza en el mundo de la ficción, pero eso será después de publicar lo que tengo en proceso. Y aparte, me parece mucho más útil enseñar (no-ficción) que entretener (ficción). Aunque lo segundo sea más fácil de escribir y más divertido, aporta menos valor.

escritor esribiendo historias

Formas de averiguar el trabajo perfecto para ti

No quiero terminar este artículo sin ayudarte a ti a encontrar tu propia pasión. Además, te voy a demostrar cómo he sabido que la escritura es, para mi, lo único a lo que debería dedicarme.

¿Qué te gusta hacer?

Aquí quiero hablarte de la motivación intrínseca de la que hablaba Alberto Soler.

Hay muchas maneras de darse cuenta de lo que uno quiere hacer para el resto de su vida. Sólo hay que saber escucharse a uno mismo cuando respondes interiormente a la pregunta “¿Qué te gustaría hacer el resto de tu vida si sólo pudieras hacer un trabajo?”, responde rápidamente y la primera respuesta será la que más fuerza tiene.

Yo, cada maldita vez que alguien me lo preguntaba o veía un vídeo donde te obligaban a pensar en algo que desearas mucho hacer durante mucho tiempo, siempre salía la maldita escritura. Y me decía a mi mismo que debía parar de pensarlo, que no tenía futuro como escritor. Yo creo que me equivocaba.

Observa también qué haces la mayoría del tiempo y no te cansa. Yo me di cuenta de que escribir me ayuda mucho a aclarar mis pensamientos, y cuando estoy mal me pongo a describir mis emociones en un pequeño diario y es terapéutico.

¿Cómo te hace sentir tu trabajo? Eso también es importante. A mi, escribir me llena. Cuando he acabado, o incluso al sólo avanzar un poco en un proyecto, siento que he creado algo de valor. Cada vez añado más valor al mundo que me ha criado, y eso es algo que me gusta.

paginas escritas manualmente

Conoce tu personalidad

No todos sabemos qué nos gusta así de primeras, pero lo que sí podemos saber es qué tipos de trabajos pueden encajarnos con nuestra forma de ser o personalidad.

Si no estamos seguros de cómo somos y tenemos curiosidad –algo muy humano– podemos hacer uno de los mejores cuestionarios del mundo sobre personalidad. En serio, hazlo. Hasta que no lo hice, nunca había creído en la veracidad de los test de personalidad.

A mí me salió que soy INFJ. Básicamente soy un tipo muy introvertido pero también con el tipo de personalidad más raro del mundo. Adivina qué profesiones me recomendaron para esa personalidad: escritor y psicólogo, entre otros.

Me encantó cómo me definía a la perfección la descripción:

“Los INFJ creen que ayudar a los demás es su objetivo en la vida, pero mientras que las personas con este tipo de personalidad se pueden encontrar participando en esfuerzos de rescate y haciendo obras benéficas, su verdadera pasión es llegar al fondo de la cuestión para que las personas no tengan que ser rescatadas.”

Fuente: 16personalities.com

Esto es básicamente lo que hago a través de la divulgación en el mundo de los animales. Intento solventar desde abajo el problema de la mala educación y el malestar animal de muchos perros y mascotas. Viven incomprendidos entre un montón de seres ignorantes. Eso hay que pararlo cuanto antes.

Además, estuve ayudando en un proyecto de reinserción y rescate de una especie en peligro de extinción de primate, el mono araña, en Venezuela. Ya hablaré de ello algún día, pero fue una aventura interminable de 3 meses que ha hecho ver la vida de otra forma.

Atrévete

nick escritor

Si estás leyendo esto, mi mejor consejo que te puedo dar es que te atrevas. No esperes a tener varias carreras hechas ni cumplir 30 años –como yo– para aceptar la profesión con la que siempre has soñado pero siempre te ha dado respeto. Aunque ya verás que tampoco pasa nada por empezar “tarde”.

Dale caña, por poco que sepas, lucha por aquello que te gusta y prueba cosas, ensúciate. Aprende y sé la mejor versión posible de ti mismo.

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